13 agosto 2016

¿Hacia dónde me llevará
este alma inquieta?
Tantas veces la vi muerta,
tantas veces me sorprendió
venciendo gigantes,
acobardando cometas.

Tan solo el miedo la altera,
empequeñece cuando no
confío en ella,
pero cuando lo hago...
cuando lo hago desafía
rugiendo a las bestias,
remonta riendo los ríos
de lo improbable,
hace florecer
lo que parecía insalvable.

Y lo que más me gusta,
lo que mejor hace,
es demostrar que aquello
que quiero con tanta fuerza
que pase,
y no pasa,
da igual.

05 julio 2016

La infinita libertad me atrae y me aterra, me hunde y me eleva, me hace vivir los sueños, soñar despierta.

Igual que las arañas las horas quietas tejen cadenas, y los días y semanas entierran las llaves de la verdad, quedándose los cerrojos oxidados, quedándose los ojos olvidados dónde ni las lágrimas llegan.

Cada vez más yo, cada vez salto más alto al perder el miedo, y eso me hace temer cada vez más una caída deprisa, en silencio, sin remedio.

01 julio 2016

Sigue mi corazón salvaje
latiendo fuerte
dentro de mí

Y ya no siento
necesidad ni apego.
Y ya no siento
a la gravedad
estirándome hacia el suelo.

Hazme sufrir a ratos,
y a ratos libérame
en el infinito campo
de lo que quiero
y no quiero.

Abandóname al destino,
hazme luchar
contra molinos.

Da igual dónde
pase la rueda,
sigo siendo yo.

14 junio 2016

Ella sólo se deja llevar

No le importa nada al agua
si el destino del río es llegar al mar.
Y si llueve menos, y si se evapora o se estanca, le da igual;
ella sólo se deja llevar.

O si da más de mil vueltas en un remolino;
si se la traga un pez una y otra vez
y no acaba el camino;
incluso si el azar le deja terminar
lo que en principio debía,
ella nunca medía en su viaje,
ella siempre se deja llevar.

Debería ponerme el traje de las tonterías,
debería soltar las emociones reclusas,
en mis calabozos presas sin rejas,
inmóviles por el miedo absurdo,
inmerecidamente sin ver el sol.
Debería cabalgar sobre la locura que soy,
podría por fin ser yo como la poesía,
ella tampoco se preocupa
de lo que en principio quería,
ella sólo se deja llevar


14 mayo 2016

Sueño primaveral

Cerrar los ojos y hacerme pequeña,
que los astros me guíen,
ahora que ninguna de mis cárceles sirve
no necesito ninguna señal.

Que mi equipaje sea
sólo lo que me cabe en el alma,
llevaré una mochila con pienso y libretas,
llevaré puesto mi traje espacial.

Muero de ganas de despegar de este mundo,
insípido, obsesivo, vulgar.
Ardo en deseos de conocer las estrellas,
que brillan para si mismas
sin dejarse influenciar.

En mi pequeña nave,
con mi pequeño perro,
visitando planetas, nebulosas, cometas;
un retiro de mil años por las galaxias,
un bonito sueño primaveral


10 mayo 2016

Más o menos herida
por mi ego,
de nuevo.
Más o menos incapaz de creerme,
de crearme,
de lavarme la cara de un maquillaje roído,
imposible de abandonar el salón
del baile de máscaras,
imposible de ser yo.

Buscarme en lo más absurdo,
saberme perdida,
imaginarme vestida
con el disfraz tan usado
y que tanto me sorprende,
por infinita vez luchando
esta batalla absurda,
por infinita vez fingiendo
que aprendo,
que me sé guiar.

¿De qué me sirve dejarme llevar
por la noche?
Si la verdad, deformada,
se vuelve cerca del abismo
en una realidad tan dorada
que rehusa tirarse del mismo.

¿De qué me sirve cerrar los ojos
antes de caer en picado?
Estoy herida porque
me duelen las alas,
y a ellas les cuesta el recuerdo
de lo alto que me hacen volar.